Ahí estaba Neil Young vestido como un calmado ganadero millonario
Pero cantando como un calmado hippie millonario.
De pronto, presenta la canción que sigue diciendo como si nada:
¨Mi amiga actual tiene 21 años…¨ y muchas otras cosas más sobre ella
Que ya no importan, frente a esa entrada de 21 años
Y casi odias al viejo que se hace loco y payasea
*Seguro te engañará varias veces, papá, antes
Que te pase la sospecha por la mente…¨ pienso con vileza
--con toda la vileza que he ido recogiendo—
Pero luego sonríes y te alegras por el viejo.
Porque el artista merece comer de los trigales que celebra
Está bien, es justo. Lo reconozco y acepto.
Sin embargo
Tomando en cuenta la incontable cantidad de viejos
De su misma edad – tú entre ellos-
Por favor, Neil:
ser discreto
También es una forma de misericordia.
En un punto del mundo estoy vivo. Sé que estar vivo es un esplendor, un estallido de conciencia asumiéndose a sí misma. Es la Aventura Primigenia. La que acompaña a los procesos cósmicos. De eso se trata estar vivo. De verdaderamente saberlo. Este pasmo inicial que fue nacer, en mí, se fue convirtiendo en deslumbres y terrores múltiples. La ancestral lucha de la concienia del Ser, por autoafirmarse frente a Poderes infinitos que prolaman su nada. Todo eso. Y la Presencia Omnipresente del Padre.
10 de enero de 2011
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