8 de enero de 2011

David anyway

Soy un David apaleado
Y no tan sólo por el cabrón de Goliat
Sino por todos los filisteos montoneros.

Es cierto, puedo ser en justicia tu burla.
Y tú, mujer, puedes reírte
De esta danza cardiaca que es mi vida.

Pueden juntarse todos los amos
A los que no he servido
-No obstante serles al principio tan simpático-
Y pueden juntos mover la cabeza confirmando
Que aquel que se lo busca, lo encuentra.

No me importa.
Yo he vivido mi vida de guerrero de cara al Infinito.
Eso me basta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario