( Entre 1971 y 1973 )
Tomen en cuenta que Cuitzeo, Michoacán, no es California
Ni Juan Rulfo, Walth Withmann.
Para los hippies mexicanos que huimos al campo
El rostro de Natura no fue dulce.
Porque los muertos en vida son resecos
Y las garrapatas sobreabundan donde el anglo cosechaba fresas.
Trabajar en un rancho en la Huasteca, a 18 kilómetros de Tantoyuca no es lo mismo
Que ir al mini super de la gasolinera en la carretera por un galón de leche.
Para mí, sólo Cristo brillo siempre en medio del dolor oscuro de ser pobre.
Epílogo:
En compensación poderosa tan sólo indico
la calidad probada del misterio.
En un punto del mundo estoy vivo. Sé que estar vivo es un esplendor, un estallido de conciencia asumiéndose a sí misma. Es la Aventura Primigenia. La que acompaña a los procesos cósmicos. De eso se trata estar vivo. De verdaderamente saberlo. Este pasmo inicial que fue nacer, en mí, se fue convirtiendo en deslumbres y terrores múltiples. La ancestral lucha de la concienia del Ser, por autoafirmarse frente a Poderes infinitos que prolaman su nada. Todo eso. Y la Presencia Omnipresente del Padre.
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