En un punto del mundo estoy vivo. Sé que estar vivo es un esplendor, un estallido de conciencia asumiéndose a sí misma. Es la Aventura Primigenia. La que acompaña a los procesos cósmicos. De eso se trata estar vivo. De verdaderamente saberlo. Este pasmo inicial que fue nacer, en mí, se fue convirtiendo en deslumbres y terrores múltiples. La ancestral lucha de la concienia del Ser, por autoafirmarse frente a Poderes infinitos que prolaman su nada. Todo eso. Y la Presencia Omnipresente del Padre.
13 de julio de 2012
"Estructurar" una sesión de lecturas personales en un día, es semejante para mi a una partida de cartas, en donde uno nunca sabe con qué acomodo de oportunidades se va a retar a la vida.La caótica cantidad de libros que tengo representan las cartas disponibles; el acopio cercano que hago de algunos de ellos son el universo específico en donde se deberá dar el proceso de esa madrugada o de esta mañana de domingo.
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